Tras el debate
surgido en clase sobre si los educadores o docentes deben dar o no besos a los
niños y niñas, comencé a investigar sobre las distintas opiniones que pudieran
tener especialistas en Educación o en cualquier ámbito referido a los niños y
niñas, y entre lo leído y mi opinión personal llegue a la siguiente conclusión:
Encontré
un artículo en el periódico El
País, el cual contaba como
una madre estaba harta de que desconocidos le pidieran besos a su hija;"De camino a la librería, mi hija y yo nos encontramos con una amiga que iba con un grupo de chicas, todas desconocidas para mí. Al saludarnos, nos presentó a sus amigas y una de ellas, muy decidida, cogió, la mano de mi hija y le dijo como dándole una orden:"¿Me das un beso?", Mi amiga, al notar que mi hija no quería, también la quiso obligar con "sí, !dale un beso!". Ante
esta situación, la madre intervino: Lo siento,
pero ella no le da besos a personas que no conoce”. Esta fue la anécdota que la
impulsó a reflexionar sobre si los padres deben permitir que un
extraño 'exija' un beso a su hijo y
de si estaría igual de normalizado socialmente si estas muestras de afecto se
solicitasen a un adulto.
Esta madre considera que existen cuatro motivos para enseñar a los niños y niñas a no besar a desconocidos. En primer lugar, por una cuestión de respeto, ellos son dueños de su cuerpo y deben decidir cómo demostrar su afecto, después, porque para ellos un beso no es una simple muestra de cortesía, sino algo intimo e importante, en tercer lugar porque "a ella no le gustaría que la obligaran a hacerlo" y para terminar, por seguridad.
En este último punto, explica que ciertos experimentos han demostrado que los niños y niñas que son obligados a abrazar y besar en contra de su voluntad, son más vulnerables a sufrir abuso sexual porque no han aprendido a decir que "no" al contacto físico indeseado con un adulto, y en cambio otras personas opinan que esta afirmación es exagerada y defienden que enseñar a dar besos a un niño/a es educarle en la cortesía y los buenos modales
Tras reflexionar sobre este tema, opino que esta madre, en mi opinión, tiene toda la razón, los niños y niñas deben dar los besos que deseen, en el momento que deseen y a la persona que deseen, al igual que podemos hacer cualquiera de nosotros, y sobre todo explicarles que no está mal decir "no quiero". Para ello, creo que se podría trabajar con el libro"Ni un besito a la fuerza", ya que se trata de un recurso muy bueno y bonito para poder mejorar y comprender esta situación tan habitual en la vida cotidiana de muchos niños/as.
Esta madre considera que existen cuatro motivos para enseñar a los niños y niñas a no besar a desconocidos. En primer lugar, por una cuestión de respeto, ellos son dueños de su cuerpo y deben decidir cómo demostrar su afecto, después, porque para ellos un beso no es una simple muestra de cortesía, sino algo intimo e importante, en tercer lugar porque "a ella no le gustaría que la obligaran a hacerlo" y para terminar, por seguridad.
En este último punto, explica que ciertos experimentos han demostrado que los niños y niñas que son obligados a abrazar y besar en contra de su voluntad, son más vulnerables a sufrir abuso sexual porque no han aprendido a decir que "no" al contacto físico indeseado con un adulto, y en cambio otras personas opinan que esta afirmación es exagerada y defienden que enseñar a dar besos a un niño/a es educarle en la cortesía y los buenos modales
Tras reflexionar sobre este tema, opino que esta madre, en mi opinión, tiene toda la razón, los niños y niñas deben dar los besos que deseen, en el momento que deseen y a la persona que deseen, al igual que podemos hacer cualquiera de nosotros, y sobre todo explicarles que no está mal decir "no quiero". Para ello, creo que se podría trabajar con el libro"Ni un besito a la fuerza", ya que se trata de un recurso muy bueno y bonito para poder mejorar y comprender esta situación tan habitual en la vida cotidiana de muchos niños/as.

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