A
modo de introducción y para situarnos mejor he de decir que Emmi Pikler, nace
en Viena el 9 de enero de 1902. Vivió su infancia en Budapest pero regresa de
nuevo a Viena, en los años veinte, para realizar sus estudios de medicina. Por
aquella época existían en Viena importante corrientes culturales progresistas y
de «educación moderna» como era el Psicoanálisis de Sigmund Freud, y la Escuela
Nueva o Escuela Activa de Freinet, Montessori, entre otros.
Pikler
se especializa en pediatría y realiza sus prácticas en el Hospital
Universitario de la misma ciudad, fue allí, en el Hospital Universitario, donde
Emmi Pikler pudo familiarizarse con bastantes de los principios que luego ella
misma pondría en práctica en la Casa-Cuna, más comúnmente conocida como Lóczy.
La
primera preocupación de Emmi Pikler, y de quienes con ella trabajaban fue, de
manera absoluta, el bienestar físico, afectivo y psíquico de cada bebé y la
búsqueda de las condiciones óptimas para el mejor desarrollo posible de cada
uno de ellos.
Pero
Lóczy, además de procurar a los niños que allí vivían, una experiencia de vida
que preservase su desarrollo, se convirtió, también, en un ámbito de
investigaciones fundamentadas en numerosas observaciones, extremadamente
minuciosas, concernientes a los diferentes aspectos del desarrollo del bebé.
Fruto
de esta labor de bientrato y cuidado en la crianza por una parte, y de
investigación aplicada, por otra, Lóczy se convirtió en un Hogar Infantil de
Metodología Aplicada y, más tarde en el Instituto de Metodología, Puericultura
y Educación.
En
la actualidad, se llama Instituto Emmi Pikler y es una Fundación que soporta
buena parte de su supervivencia económica en donaciones internacionales
provenientes de muchas partes del mundo.